Performance de Nilda Saldamando frente al muro
Desde
el Muro que Habla
por
Roxana Cuba
Alejandra charlaba conmigo
mientras buscábamos una ferretería donde comprar clavos
que necesitaba para armar unos paneles que había adquirido
el día anterior. Me contaba del lugar por donde transitábamos,
barrio industrial del gran Buenos Aires, venido a menos por la crisis.
Se nota el duro golpe que han sufrido.
Sin
embargo le comentaba que cuando me describía el lugar en el
que se iba a llevar a cabo el evento de Enero Autónomo, me
lo imaginaba como su similar en Perú. Claro, le dije, no se
trata de competir en miseria, pero la diferencia es abismal. Nuestras
referencias de miseria en Perú superan largamente lo que uno
pueda ver en Argentina. Si pues, por eso estamos trabajando y participando,
no se trata de equilibrar para abajo, hay que equilibrar para arriba.
Algo más de setecientos participantes
venidos de distintas partes del mundo. Personas, colectivos, organizaciones.
Todas interesadas en el encuentro, todas con su bagaje de experiencias,
conocimientos, prejuicios, expectativas y demás. Todas con
sus demandas, más o menos fuertes, de atención. Espacios
como el que nos proporcionaron los que impulsaron el evento son importantes.
¿Por qué? pues porque nos permiten estar, ver, oír,
sentir, oler, palpar; nos retan y nos estimulan.Vemos como finalmente
los discursos pueden cambiar con los años, pero el proceso
de cambio en nosotros es lento. La internalización de estos
renovados conceptos con sus lenguajes y formas de relacionamiento,
que a nuestro entender no envejecerán porque no nacen de ideologías
ni doctrinas, ni creencias, sino del sentir común, tomará
su tiempo.
(fotos
participantes)
Talleres, debates, intercambio, participación, expresiones
y propuestas artísticas, videos, publicaciones, venta de diferentes
productos. Todo esto ocurría en paralelo. Encontrarse con el
otro en espacios autónomos y horizontales, celebrar la diversidad,
¡qué bien suena eh! Distintas costumbres, distintas procedencias
sociales, distintas economías, distintas edades, distintas
sensibilidades, distintos sexos, distintas necesidades, distintas
características físicas. Hasta ahí, todo bien
¡qué viva la diferencia!. El problema surge cuando surgen
desde los prejuicios y temores la exclusión y la discriminación
¡Qué arraigados los tenemos y mantenemos! Hay que trabajar
duro para remontarlos.
El Muro lo armamos en el espacio en donde se suponía
que se iban a desarrollar la mayor cantidad de las actividades programadas
del evento. Al fondo del predio, un hangar enorme con techo de metal
producía muchísimo calor, treintaicinco grados por lo
menos. Esta nave industrial fue un hangar de aviones en Inglaterra,
durante la segunda guerra mundial, luego fue desarmada y llevada a
Argentina, nos contaba Tito. El predio de Roca Negra se lo donaron
a las Madres de la Plaza de Mayo y, a su vez, ellas habían
cedido parte de él, para los emprendimientos productivos, al
MTD de Solano. Pedro, Kike y Roxana, transpirábamos profusamente
por el esfuerzo de armar los nueve paneles de cartón prensado
sobre los que se colocarían las cartulinas, todo esto sobre
una especie de escenario con una estructura metálica por piso.
Nuestras idas y venidas por éste se convirtió en una
especie de danza alucinada, haciendo equilibrio para no meter literalmente
la pata en uno de los tantísimos orificios que nos ofrecía
esta estructura metálica-piso. A nuestro alrededor empezaron
a colocar sus banderolas, fotografías e información
otros MTDs.
(fotos
instalando)
Habían llegado de Río Negro, de La Matanza, también
estaban los del pueblo Mapuche. Al lado izquierdo de donde coloqué
el Muro estaba Alicia Zárate y su proyecto artístico
a nivel mundial, Arte Correo "Agua: Oro Azul". Proyecto que abre un
espacio de reflexión sobre este elemento indispensable para
la vida, el cual ha sido vendido, en la mayoría de nuestros
países, a empresas transnacionales.
La acompañaba Nilda Saldamando de Valparaíso,
quien al día subsiguiente haría frente al Muro una performance
utilizando, que duda cabe, los orificios famosos de la estructura
metálica-piso. Más hacia la izquierda era zona de carpas,
también estaban los servicios higiénicos y duchas, la
enfermería y la cocina. Mientras terminábamos de la
mejor manera esta improvisada construcción y empezamos a colocar
las cartulinas, se desarrollaba a nuestro alrededor, sobre unos tableros
muy grandes, el club de trueque de productos, objetos y servicios.
Éstos nacieron como respuesta de sobrevivencia a la crisis
que se desató en el año dos mil en Argentina. Prácticas
que tienen un origen milenario en nuestros territorios.
(fotos
del club de trueque)
Listo el panel, lista la pintura y los pinceles, empezó
el ritual del Muro ¡NO A LA IMPUNIDAD!, primera frase que rompe
los fuegos de palabras y gráficos con los que las personas
manifiestan lo que sienten y piensan. Cartulinas impresas en las que
se recogen las expresiones emocionadas, indignadas, reflexivas, humorísticas,
informadas, de cientos de personas que alguna vez pasaron por un Muro
similar en algún lugar del mundo y dejaron su testimonio para
la memoria colectiva y la continuidad en la lucha.
Siguieron muchas frases: NO AL ALCA, LAS ARMAS LAS CARGA EL ESTADO,
NO MIRE TELE Y GANARÁ VISIÓN, RESSISTANCE EXISTENCE
JOUISSANCE, NESTE MUNDO DESTRUIDO SO ME RESTAM FANTASMAS E A ESPERANCA
DE FAZER ALGUMA DIFERENCA, LUCHAR POR UN MUNDO CON JUSTICIA MTD LA
MATANZA, COMBATTIAMO TUTTE LA IDELOLOGIE COMPRESO MARX, MARX VALE
DEVENIR QUE JURAR.
(fotos participando)
A medida que transcurría la mañana se iba despoblando
el calurosísimo hangar. Mis vecinos de infierno se iban mudando
a un lugar más fresco, recogían paneles, banderolas
y sillas. Nos quedamos un poco solas con Alicia. Ni modo, no podía
mudar el Muro, hablé con Alejandra, con Martín K, mis
generosos y gratísimos interlocutores, expresé mi desconcierto
y enfado, pero era obvio que los compañeros, respetuosos de
la diferencia, supongo que entre la diferencia de morirse de calor
o no, horizontal y autonómicamente habían decidido trasladarse.
La cosa fue mejorando con una gran pichanga de futbol entre chicos
y grandes, grandes y grandes, chicos y más chicos, en este
enorme canchón semi-despoblado.
Las expresiones en el Muro seguían dándose
aunque en cámara lenta: LA LUCHA NOS UNE LA UNIDAD NOS FORTALECE,
BASTA DE JERARKÍAS, WHAT MAKES THEM THINK THAT THEY OWN EVERYTHING,
LAS PIEDRAS HABLAN, ESTADO ENEMIGO DEL PUEBLO, LA AUTONOMÍA
CAMBIA EL PODER POR LA IMAGINACIÓN, NOSOTROS LUCHAMOS POR LA
LIBERTAD USTEDES SIEMBRAN LA MUERTE, AUTONOMIA JUSTICIA TERRITORIO
PUEBLO NACIÓN MAPUCHE...
(fotos
interviniendo)
La lluvia que se desató en la madrugada obligó
a muchos a refugiarse en el hangar horno, o sea que ese día
tuvimos más compañía. Estaban los compañeros
que vienen trabajando el tema del ALCA a nivel mundial, pintando sus
banderolas y promoviendo sus actividades. Conocimos a Raas, incansable
difundiendo textos interesantes. Se dieron también varios talleres,
debate de ideas y propuestas. Pedro impulsó el taller sobre
autonomía, desobediencia civil y reciprocidad. Ésta
última, principio y fundamento milenario, rectora de los consensos
sociales, más evolucionada que la solidaridad, porque la solidaridad
trata de reparar el daño causado, la reciprocidad previene,
evita el daño. Las comunidades que se rigen por este principio
declaran paria al miembro no cooperante, al miembro depredador de
su propia especie y entorno, excluyéndolo socialmente.
(fotos
participantes)
Anteriormente había difundido el video de
Tito Cabellos sobre Choropampa, poblado en las serranías del
norte peruano que sufre la infame contaminación de la depredadora
minera de oro Yanacocha, video que causó mucho impacto por
la valentía de sus pobladoras. Luego varios grupos de teatro
se dieron cita para escenificar en clave de humor las diversas problemáticas
sociales. Daniel Acosta, talentoso artista argentino, llevo a cabo
una performance "aparecidos", hizo una instalación en el hangar
vecino, así como también impulsó un taller titulado
"desarme". Se inició con un debate de ideas en torno a la violencia
y luego se realizaron las propuestas.
(fotos
cultura)
La cultura, entendida como la forma de percibir el mundo y de relacionarnos
con él, rescatándola de las élites, debe convertirse
en el gran paraguas bajo el cual a través de las diferentes
expresiones humanas, se aporte a la ética, al conocimiento,
la reflexión y la comunicación, para la esencial transformación,
que en el caso del arte tiene que pasar necesariamente por la experiencia
estética, como fue el caso de las diversas propuestas artísticas
realizadas durante el evento.
(fotos
varias)
La relación que establecí con los niños
de Enero Autónomo se la debo a mi cámara de fotos digital.
Registraba la participación de ellos en la propuesta de Daniel
cuando fui rodeada por el grupo, todos por supuesto, querían
verse en la pequeña pantalla. A partir de ese contacto nos
declaramos conscientes los unos de los otros. Me sentí más
reconciliada con el evento, pues por momentos percibí que se
reproducían al interior del mismo la fragmentación,
el desencuentro y la exclusión que caracterizan nuestras sociedades.
El cambio que anhelamos de nuestra calidad de vida tiene que darse
imprescindiblemente en la dimensión individual. Estas formas
distintas de organización, autónomas y horizontales
van de lo colectivo a lo individual y viceversa, pero si no hay una
verdadera transformación en el individuo no podrán sostenerse
en las prácticas cotidianas del colectivo.
(fotos niños)
A los adultos desaprehender para volver a aprehender nos llevará
lo que nos reste de vida, a los jóvenes poco menos, felizmente.
En la entrevista a la que nos invitó Martín Bergel en
la singular radio La Tribu, manifesté que para mí lo
más rescatable de Enero Autónomo eran los niños,
quienes absorben sin parámetros este proceso que estamos viviendo
y compartiendo.
Proceso que puede verse truncado si se le trata de convertir
en ideología, doctrina o mito, tiene que seguir vitalmente
su evolución y en estos niños está la continuidad.
Las murgas con su alegría, con su denuncia, con su sentido
de la esencia, habitadas por niños, jóvenes y adultos
nos indican que cuando la verdad se nos revela estamos preparados
para rebelarnos, para volver a las fuentes y regalarnos la posibilidad
de un nuevo inicio.
(fotos
murgas)
Lima, 7 de febrero del 2004